jueves, febrero 23, 2006

31 años en 8 días..

Como se hace para juntar 31 años de vida, de amigos, de conocidos, de vecinos, en sólo 8 días que estoy en mi ciudad? Como hago para no irme con un sabor amargo si no tuve tiempo de ver a alguien importante... o para que las personas que no vi no se sientan mal? No tengo la respuesta, ni la tuve cuando pasé por aca hace dos años...
Si Buenos Aires me provocó stress, me quedo sin palabras para decir lo que son estos días que llevo en Córdoba. Todo resulta complicado, o se complica cuando al inizio parecía fácil. Salir de casa con un trayecto estimado normal de 10 minutos se convierte en media hora después de encontrarme con no menos de 3 personas y de repetir y contar mil veces las mismas cosas.
Estas no son para nada vacaciones, sali de Roma con 3 grados, para venir a una ciudad de 36, donde lo unico que hago es caminar desde la mañana hasta la noche!!!... A eso se le llama vacaciones?!!!
Necesito descansar!! Asi que desconecto el cable y me voy dos días con Lau a las sierras...!!
Gracias a todos por los mensajitos!!!
Aclaro antes que para algunos oscurezca. No tengo 31 años, 31 fueron los años vividos en esta ciudad, de la que me fui hace 4!!

lunes, febrero 20, 2006

Mas, mucho más de mardevientos

Se dice por ahí que los viajes siempre te abren la cabeza, y a ese dicho me remonto cuando pienso dónde se generó la "pulga" que me provocó las ganas de viajar.

Cuando en julio del 2001 volví a Córdoba después de casi dos meses de "estudio" y viajes entre Nueva York y Los Angeles, me traje, además de las experiencias vividas, la convicción de que en Argentina no quería estar más. Durante meses me preparé silenciosamente para una partida definitiva, hasta que en diciembre la realidad me hizo pensar que era casi imposible. Pero sólo "casi", porque creo que el destino ya estaba marcado: a fines de febrero, y de frente al inminente viaje de mi mejor amiga a Italia recibí de ella el empujón y la locura que me faltaban: "nos vamos juntas, yo te ayudo con lo que necesites, y después me vuelvo y vos te quedás". Creo que no lo pensé dos veces, y en sólo siete días dejé el trabajo, la casa de mis viejos, los amigos, y estaba arriba de un avión camino a Roma.

En esa semana recibí muchísimas palabras de aliento, tantas como otras que decían "dentro de no más de seis meses estarás de regreso con el rabo entre las piernas".
Sabía que Roma era el destino inicial, y decía no sólo a quienes me preguntaban sino también a mí misma, que no sabía cuál era el destino final, que ése estaría determinado por el viento. Y el viento me trajo y me dejó acá, en Roma, quizás porque me sentí como en casa desde que puse el pie en el aeropuerto, quizás porque conocí a Massimo con quien comparto la vida casi desde ese momento.

En estos cuatro años (que se cumplen el 6 de marzo) hubo cambios que disfruté, otros que sufrí, otras cosas que casi no sentí y algunas que me hacen reír o me sorprenden.

Entre las cosas que disfruté está obviamente el hecho de vivir en una ciudad como Roma, con historia por donde la mires, monumentos, rinconcitos en donde podés sentirte fuera del espacio y el tiempo, una ciudad que todavía hoy me provoca shocks cuando paso de noche por el Coliseo o por el Pantheon y los veo mágicos y solitarios. Otra fue lo que llamo "la explosión de los sabores", porque debo confesar que fue en Italia donde descubrí muchos cosquilleos de paladar, ¡una berenjena explotada a la enésima potencia!

Lo que sufro es poco y tiene que ver con el desarrollo de las relaciones humanas. En los primeros años no me daba cuenta de esto, pero después de un tiempo las diferencias se ven. Desde el momento inicial de conocer a una persona en un ámbito informal se marcan las distancias. El beso es casi un atrevimiento no permitido (aunque en muchos casos yo me lo permito) y el estilo y la costumbre es siempre extender la mano, como un símbolo de "estoy" con un "pero". Desde ahí, la distancia existe siempre, tanto que en cuatro años no alcancé nunca a tener relaciones de amistad del tipo de las que en Argentina nacían en pocos meses.

No sentí un cambio de las típicas cosas latinas: la desorganización, el caos, la excesiva burocracia que te lleva de un lado a otro para obtener un papelito insignificante, el tráfico, la corrupción, las mentiras de los políticos. En estas cosas, Italia se parece muchísimo a Argentina.

Pero lo mejor son las cosas que me hacen reír: ¡bajé del avión con un título terciario y me convertí en Doctora! Es increíble la importancia de tener un título en Italia, tanto que son todos Doctores, aún aquellos como yo con una simple licenciatura.
Otra son las reuniones entre amigos, que no se conciben sin una mesa llena de cosas para comer. ¿Donde está el encontrarte con tu grupo con sólo un mate de por medio? Acá eso no existe: si te ves con alguien volvés a casa con la panza llena.

De Italia agradezco el haber tenido la posibilidad -por primera vez en mi vida- de un trabajo con aportes, una seguridad que Argentina no me dio después de pelear por casi 10 años. Agradezco el sol, el mar, las montañas, este país con miles de paisajes y miles de costumbres.

De volver a Argentina, hasta hace un tiempo la respuesta era un "no absoluto". Ahora no estoy segura, a veces agradezco estar lejos y no sentir el dolor que provoca tu país como un pellizco constante en la piel. Vivo el dolor de la política italiana, pero desde afuera, no como protagonista sino como espectadora, y por ahora lo prefiero así.

Llegué acá sin pasaporte europeo (y sin condiciones para pedirlo), sin hablar italiano, sin la seguridad de un trabajo, sin conocidos seguros (aunque al final terminé envuelta en una familia que era una garantía) y con sólo 700 dólares en el bolsillo. Lo único de lo cual estaba segura de tener eran las ganas de trabajar, arremangándome sin problemas y dispuesta, si era necesario, a cargar cajas en un depósito... Y creo que ahí está la falla de tantos de los argentinos que emigran: el hecho de poseer pasaporte europeo implica (para algunos) la idea de llegar acá y pensar que ocuparán un puesto de mayor importancia del que dejaron en Argentina, y justamente por eso, muchos vuelven con la cabeza baja y una gran desilusión”.

Todo esto, junto con otra historia immigrada mas, en 30 Noticias.
Gracias Carolina, por buscarnos y seguirnos.

sábado, febrero 18, 2006

Impresiones de Buenos Aires

Algunas, y definitivamente "al volo":
Caminar por las calles de Buenos Aires tiene un no-se-que, sin duda es una ciudad estimulante en todo sentido: bares, estaurants, compras, paisajes, etc., pero hay muchas otras cosas de las que no se habla a las que esta vez presté un poquito de atención:
Con el smog no voy a ser nada original, todos los que la gozamos y la sufrimos alguna vez sabemos que este es uno de los precios que Baires se hace pagar a cambio de tantas otras cosas lindas.
Otro precio es "la ducha gratis", y que nadie me diga que es posible caminar por esta ciudad un día de calor evitando las dercargas de los miles y miles de aires acondicionados encendidos que pueden (??) pero no deberían dejar caer sus gotitas sin problema hasta la vereda.
Otros precios son las veredas rotas en pleno centro, los colectivos sucios y con una edad superior a la mía (que de años no tengo pocos)... y no sigo, porque da la sensación que todo es sufrimiento y no es verdad.
Esta mañana llegué finalmente a Córdoba... y pasadas casi 10 horas no logro localizar a ninguno de mis amigos!!!! que pasó? todos se fueron a las sierras y yo me tengo que bancar estos casi 40 grados encerrada todo el fin de semana?


jueves, febrero 16, 2006

Buenos Aires me mata!!

Antes de viajar me decían, que suerte la tuya que te vas de vacaciones... Vacaciones ojalá!!!
El lag horario de 4 horas (que me despierta a las 6 de la mañana cuando la noche anterior me fui a dormir a las 2) mas el salto de temperatura de 25 grados, mas el hecho de haber llegado a Buenos Aires con la valija perdida por Iberia y el stress por 28 horas hasta que me la mandaron al hotel, mas el millon de cosas que quiero/tengo que hacer en esta ciudad húmeda dan como resultado que creo elegiría estar en Roma, fresquita y solo con la responsabilidad del trabajo!.
Pero a pesar de todo estoy contenta de nuevo en mi país!!

domingo, febrero 12, 2006

Valijas y Marcela listas para partir mañana a las 8 de la mañana y estar sobre un aereo durante 17 horas hasta llegar a Buenos Aires... Pensaba irme a dormir temprano para levantarme a las 5, pero viendo que estare tanto tiempo sentada, quizas sea mejor dormir poco y subir a Iberia muerta de sueño!!! ...
Cuando vuelva a encontrarme con tiempo frente a un monitor contaré detalles... (del tipo mis viejos, amigos, shopping, etc) e impresiones argentinas después de dos años.
Wowww... desde mañana a la noche estaré en un lugar donde todos hablan como yo!!!!
Rochi, Cari... NOS VEMOS?!?!?!

martes, febrero 07, 2006

Argentina y el mundial 2006




Gracias Pablo!!
Extraño tanto algunas cosas argentinas!

viernes, febrero 03, 2006

Low cost para viajar por Europa

Ver Actualizacion 27/11/2006: Como buscar Low Cost por ciudad

Tiempo después de llegar a Europa, y siendo esta la primera vez en la vida que estaba por esta parte del mundo, empezé a desear viajar, y conocer todas esas ciudades de las que tantas veces sentí hablar, vi fotos, peliculas, leí en libros, etc.
La primera oportunidad llegó después de solo dos meses cuando gracias a Oscar no solo visité la estimulante Londres, sino además puse por primera vez el pie en una linea "Low cost". Era junio del 2003 y yo de "Low Cost" no había sentido hablar nunca, hasta que, leyendo un poquito, entendí que eran aerolíneas con precios bajos, tan bajos, que hasta resultaban más económicos de los medios terrestres (en Europa es dificil viajar en bus, y los trenes a veces resultan muy caros).
No viene al caso ocultarles mi miedo mientras subía al aéreo, mientras volaba, y mientras aterrizaba en destino. En mi cabeza giraba y giraba la pregunta de porqué costaba tan poco? y la respuesta instantánea era: porque es inseguro!!!
Pero no, llegue a Londres, y volvi, y viajé super bien, aunque sin las azafatas que se acercan a cada rato a preguntarte si estas bien, o a llevarte el desayuno, los alfajorcitos o la Coca Cola. En esos aéreos si queres comer algo, te toca pagarlo.
Y asi fue, pasada la primera vez y el miedo, tomé el sabor de viajar con poco, y desde ese primer viaje usé ese tipo de líneas aéreas muchas otras veces mas, para viajar a Sicilia, a Paris, a Londres otra vez, a Barcelona...

Las reglas para viajar en low cost son pocas, y semplices:
  • usar internet,
  • estar dispuesto a usar tu tarjeta de crédito para compras en internet (para esto recomiendo las cartas de crédito recargables, siempre se gana en tranquilidad)
  • seguir las ofertas de los sitios casi diariamente (muchas veces es posible viajar pagando solo los impuestos aeroportuales)
  • no dejar nunca escapar la posibilidad a la oferta. Hasta los minutos de decisión nos pueden costar. Aunque no lo crean, muchas veces los mejores precios cambian en algunas horas, y después de ver un vuelo a 30, pagarlo a 60 no es lo mismo, aunque siempre siga siendo conveniente;
  • estar listo para escapar un fin de semana, aunque ese week end sea dentro de dos meses;
  • prepararse para viajar en un avión en donde generalmente no encontrarás ni siquiera los asientos reclinables y en donde durante el tiempo de vuelo tratarán de venderte desde el café, el perfume hasta tarjetas telefónicas.
  • saber que el destino que nos indican es casi siempre cercano no menos de 60 km de la ciudad donde queremos ir ya que estas compañías utilizan aeropuertos alternativos y una vez llegados a "destino", nos tocará tomar un bus que después de una hora nos "tirará" en el centro de la ciudad soñada (excepto en Roma). Por esto, casi siempre deberemos pagar al menos 30 euros más por el viaje.
  • Practicamente no existen posibilidades de cambio del pasaje.
  • En la mayoría de los casos sobrepeso, y cualquier extra que necesites pagar deberá ser cancelado unicamente con tarjeta de crédito. No vale todo el efectivo del mundo, si no hay plástico para pagar, verás partir al aéreo desde abajo!
Ahora, si ninguna de estas cosas te provocan grandes problemas, te gusta viajar y estás o estarás por Europa, estas son algunas de las low cost que deberías tener a ojo:

Ryain Air: Pasa por casi todas las mas importantes ciudades europeas (aunque no toca Madrid!). No oculto que es mi favorita!!!
EasyJet: Otra que cubre casi toda Europa
Blu express: Con centro en Roma
Volare: Entre Paris y algunas ciudades italianas
Air One: De Lufthansa (Italia- Suiza e Alemania)
Meridiana: Desde las ciudades italianas a Barcelona, Madrid, Paris, Amsterdam y Londres
Hapag Lloyd: Desde algunas ciudades alemanas a toda Europa
Air Berlin: Desde Alemania a Italia, Grecia, Turquia, España, etc.
Germanwings: Desde algunas ciudades alemanas a toda Europa
Transavia: Toda Europa con centro en Amsterdam
Virgin Express: Toda Europa con centro en Bruselas
My Air: España, las islas , Italia, Paris y Budapest
Vueling: Barcelona, Madrid, Valencia con Paris, Roma, Milan, Amsterdam y Bruselas
Smart Wings: con centro en Praga a España, Italia, Francia, Holanda y Grecia
FlyGlobespan: Desde Glasgow y Edimburgo a toda Europa
FlyBe: Desde casi todas las ciudades del Reino Unido a Francia, Sus de España, etc.
BmiBaby: Desde
casi todas las ciudades del Reino Unido a Francia, España, Italia
Atlas Blue: Desde Marruecos hasta algunas ciudades de Francia
AlpiEagles: Desde Italia con apoyo en Barcelona, Nizza, Grecia, etc.
Air Malta: Con centro en Malta.