viernes, octubre 13, 2006

Hielo en las venas

No me acostumbro, no me quiero acostumbrar.
En mis venas corre sangre, no hielo.
Aprendí desde chiquita a abrazar a las personas, a apoyar mi mano sin verg
üenza y con confianza sobre casi todas las personas que tengo cerca.
Entonces, cuando veo que alguien no es capaz de hacerlo, ni siquiera de expresar con palabras una palabra diversa al protocolar arrivederci en el momento que un comentario es necesario, me hace casi entrar en crisis.
Que hay de malo en saludar con un beso a tu propio hermano o hermana, en abrazar a tu hijo o a tu padre, en hacerle una caricia a la espalda.
Terrible es no saber hacerlo.




10 comentarios:

Nacho dijo...

No sé, las relaciones humanas son tan complejas.

Desde luego, muchas veces necesitamos un abrazo, un beso, una muestra de afecto. Quien pueda vivir sin eso es un supermán. Bueno, o un pobre hombre.

Hoy no puede ser de otra manera; un besorrio, Marce.

NancyQ dijo...

Pero sabes que Marce?? Aquellos que sabemos dar ese beso, esa caricia, esa mirada sin tener que decir absolutamente nada, No debemos de sentir el rechazo, por el contrario, hay que afferarnos aun mas y mostrar ese afecto, ENSEÑAR a la gente que no sabe, porque eso es Marce...no sabe porque tal vez nunca lo vivieron, es tan triste eso.....

Susana y otra perspectiva dijo...

Mar: seguí besando y tocando sin prejuicios. Lo formal y protocolar es una máscara. Abajo hay ternura. Ya llegarás. Paciencia. Un beso. Susana

Milongas dijo...

Cuanta razón tienes Marce!!!!!!! Hay gente que es incapaz de mostrar afecto, pero creo que eso no quiere decir que no lo sientan. Con lo bonito que es que te den un beso, que te abracen y que te acaricien,... cuando lo pruebas no quieres dejar de recibirlos!!!!!!
Yo pondré mi granito de arena y te devolveré el abrazo en cuanto te vea en Roma!!!! Que no sabes cuanta ilusión me hace volver a estar con todos vosotros!!!
Miles de abrazos Mar!!!!

Laura dijo...

Desde esta cálida Córdoba, donde todos somos muy toqueteros y nos damos las manos, caminamos abrazados, hombres y mujeres nos besamos al vernos y al despedirnos, te mando un abrazo enormeeeeeeeeeeeeeee, de esos "de oso", bien fuerte.
Ahh! Esta tarde, antes de venir a trabajar, besé, abracé, le hice cosquillas y recontramilbesé a mi nene de dos años. Es la cosa que más disfruto en la vida.
Laura

Anónimo dijo...

A pesar de que no soy muy efusivo (en terminos argentinos, soy bastante frio en mis muestras de afecto), todavia no me cierra lo de que dos amigos (hombres) de toda la vida, en España, no se saluden con un beso. O que dos mujeres compañeras de trabajo de mas de dos años, en Alemania, se saluden con un apreton de manos. O que un hombre y una mujer cuando se conocen, en Italia, se den la mano...

Cosas de esta Europa, tan... europea

:)

Luciano dijo...

Y bueno, a mi me pasa. Considerando al hombre que me crio no es de extrañar, pero lo comprendo por las cosas que le paso.
Uno hace lo que puede.

Gab dijo...

Hola Marce, hace rato que perdí tu link y ahora volví.
Yo no puedo dejar de abrazar a alguien. Mis familia y mis amigos me acostumbraron al calor del abrazo, la caricia o la palmada en la espalda de "vamos, ánimo".
Acá son muy fríos, y jamás me voy a acostumbrar a su forma de ser. Igual, dentro de poco vuelvo a Argentina y todo va a volver a ser como antes, estoy feliz :)
Te mando un beso inmenso y estoy contenta de haberte encontrado.

doble visión dijo...

No des bola Marce...vos hace como te salga...y desde aca, recibe un abrazote y un besotón de tu tocayo.

;)
marcelo

Thincho dijo...

Marce, sufro como un condenado en esta tierra de corazones frios. Yo se que soy muy efusivo, no puedo entender como despues de compartir un monton de cosas con amigos, no sean capaces de exteriorizar un abrazo (almenos).