lunes, octubre 30, 2006

Un paseo por Orvieto

Ayer, aprovechando de estos últimos e increíbles días de 30 grados del año en el hemisferio norte, emprendimos camino verso Umbria y terminamos algunas horas en Orvieto, una pequeña ciudad de origenes etruscos con más de 14 siglos de historia.

Decidimos, como pocas veces, llevar una guía en mano en vez del diario local, tomar aire de turistas y disfrutar de la ciudad.


La primera cosa fue sentarnos en la plaza principal y quedarnos sin palabras mirando el frente del duomo-catedral, la más importante obra gótica del centro de Italia, con menos historia de la ciudad, pero con más de 700 años. Al entrar y sentirme en una iglesia tan imponente me preguntaba si el tamaño era decidido en base a los fieles o solo para denotar grandeza, ya que no me imaginaba que un lugar así haya estado al completo alguna vez (no pude encontrar las dimensiones).

No quisimos quedarnos tanto tiempo mirando solo la fachada de la iglesia (desde el domingo jugamos con la carrera de las horas debido a la hora solar o de invierno) y nos perdimos por media hora entre esas callecitas medievales sin veredas con casas de piedra y negocios artesanales.

Después del segundo giro, Max se paró de frente a una trattoria etrusca que proponía platos típicos umbros a los que parecía imposible renunciar... (ya en Italia es difícil negarse al placer de la comida, pero sobre todo en Sicilia, Toscana e Umbria, uno puede perder hasta el sentido). Entramos dejando mis paninis en la mochila para la noche.

Mientras perdíamos tiempo con nuestros platos de pappardelle alla lepre e agnellino al pomodoro e vino rosso, nos reíamos de 4 norteamericanos que parecían gozar de cada bocado como nunca en la vida (segun Max, en USA, estos sabores no se los encuentran ni en sueños), pero la sorpresa fue un grupo medio italiano, medio, quizás ingles, en donde una de ellas, sin saber bien que cosa elegir, decidió ir por lo seguro, y en una trattoria etrusca, decidió pedir una ensalada de tomates y un plato de papas fritas..! Con Max nos repetíamos, eso es no saber comer!! Para qué entrar en un lugar donde la propuesta se basa en la comida de verdad, y comportarte como si estuvieras dentro un Mac Donalds!
Pero lo dejamos solo una anécdota, mientras disfrutabamos de nuestro almuerzo, de nuestro especial Tiramisú, del limoncello que nos ofrecieron, y salimos a seguir disfrutando de Orvieto, ahora con el objetivo de sentirmos un poco mas livianos.
Y nada mejor que subir los 47 metros de la Torre del Moro para quemar las calorías y ver Orvieto tal como la miraba el Papa en el XII siglo, cuando quería espaciar los burgos y castillos umbros desde arriba, asi que sin pensarlo dos veces, nos metimos en la escalinata...

Antes de partir saludamos al mas original de los habitantes de Orvieto, donde nos prometimos volver llevando quizas a Nico y Dor, cuando decidan visitarnos!

15 comentarios:

Pipiolex dijo...

Qué linda aventura bloguera!!!

Salgo de mi casa en Santiago de Chile y aterrizo sin querer acá mismo... en la Italia... TOP!..

Buenísimo. Saludos

pilikina dijo...

Vino a conocer españa una amiga de brasil con otras dos amigas suyas, no les gustaba el jamón. Querian comer hamburguesas. Que se le va a hacer, no tienen ni idea de lo que es la buena comida.
Por cierto, orvieto se parece a toledo.

Paula dijo...

Es asi! Nos paso la misma situacion en el mismo lugar!!!! Creo que la tratoria no era etrusca, pero no me olvido mas de los 4 portugueses que apuntaron, despues de debatir durante un largo tiempo el menu, por ensalada mixta y papas fritas!
Yo quise ampliar mis horizontes y probe le papardelle con chinguiale (a partir de ahi decidi que el jabali no es para mi!!) Me encantaron las fotos!
Nosotros estuvimos en Sept. 2005, con pigmea que cumplia justo 6 meses, en un agriturismo de ensuenio (con la enie!)
Besotes y la semana proxima te cuento en que sigue mi gastritis!!

DoriQ dijo...

Hola
Que linda que sale mi hermana en las fotos!!!!!
Acordate que escribiste que nos llevarias cuando andemos por Roma!!!!
Un beso

NancyQ dijo...

Que hermoso Marce!
Bien dice tu primo que para ir a Italia en plan de turista necesitamos meses para poder conocer toda esa arquitectura, todos esos paisajes que hasta ahora con tus fotos e historias podemos disfrutar!
BESOS!

Diego dijo...

Viendo la ultima foto le digo..."La culpa no es del chancho sino del que le da de comer"...

pijomad dijo...

interesante blog.... interesante experiencia....

Thincho dijo...

Es dificil ejercer nuestro "ruolo" de turista con el cambio de horario, no crees?
Los dias son muy cortos!
Un besote.

cadis dijo...

Que lindo!!, pasé por aquí de visita y acabé de turista!!

Buenas fotos, y mejor relato.

Saludos.

MAtias dijo...

Pobre la pareja de americanos que le tenía miedo a la cocina mediterránea. Son geniales, por una vez que pueden comer como la gente... coincido con lo que decís en el blog

Nacho dijo...

Preciosa escapada a Orvieto, Marce. La verdad Italia es genial.

En cuanto a lo que dices en tu post también me he sentido pequeño, ínfimo, cuando he visto alguna de esas catedrales románicas construidas en la Edad Media. Debía ser tal la fe de quienes las construían. Uf.

Respecto a lo del restaurante. Puedo decir que en el País Vasco coincidí con unos americanas que pidieron tomate ketchup para acompañar un pescado al horno -lubina a la espalda-.

Creo que todavía estoy echando las papillas sólo de imaginarlo. Sin comentarios.

Javier Montero dijo...

saludos que interesante lugar me gustaron las imagenes

doble visión dijo...

Hola Marcela...que lindo lugar y que bien has relatado tu experiencia...lo he agendado para un futuro viaje.
Lo mejor de los viajes siempre es meterse en los restaurantes, trattoria, bistrós o bodegones a degustar la comida tipica. Es allí donde la cultura de un lugar se expresa a sus anchas...
Te dejo un beso y te recuerdo que eres guapísima!

marcelo
:)

Anónimo dijo...

Marcela:

Este verano que tuvimos la oportunidad de ir a Italia de vacaciones estuvimos en casa de unos amigos que viven en Alatri (precioso) y nos llevaron a un pueblo de nombre Fumone; lo conoces?

Está en lo alto de una montaña y desde ahi hacían a Roma señas de humo para avisar de invasiones :)

Comimos en la "Taberna del Barón"....me sentía en la Edad Media y la comida muy buena! se comió lo que hubo, no hay carta!

Les gustaría estoy segura y además no muy lejos de Roma.

Un besito desde Sevilla

Norma
www.elbuenpretexto.com

marcelo dijo...

lindo viaje, lindas fotos, cuan maravilloso es el mundo en cuanto aprendemos a notar las pequeñas cosas, no te parece? De la catedral lo que más te llamo la atencion fue, creo entender, lo que ya no estaba, o sea la parte más pequeña de la misma, así veo yo al mundo, como una inmensa galería llena de pequeñas maravillas. Saludos.