jueves, enero 04, 2007

Desde Jeri a Natal

17-19 diciembre
El regreso de Jeri a Fortaleza no fue menos tormentoso que la ida.

Después de una gran cena, a las 22:30 subimos por a la jardinera que nos llevó 50 km otra vez por la playa nocturna y estrellada hasta Jijoca donde tomamos el bus para Fortaleza.
Llegamos a la civilización a las 4:30 de la mañana, hora en la que es dificil tomar una decisión respecto a que hacer: buscar un hotel a esa hora, teniendo el vuelo a las 14 no tenía mucho sentido, pero lo buscamos lo mismo, para decidir que dejaríamos las valijas escapando a la playa.
Fortaleza no levantó los puntos de mi primera impresión, insisto, para mi vale solo como un puerto a otros lugares estupendos, pero nada mas.
Llegamos a Natal destruídos, pero al menos logramos cambiar el aire no deseado de Fortaleza. Natal nos gustó, digamos una parte de ella, si olvidamos que más alla de la estupenda playa y barrio Ponta Negra (movida de día y noche) la ciudad no deja de ser mas que modernos shoppings.
También acá sembramos amigos, conocimos a Marcelo (un increíble contacto de Skype que me ayudó a encontrar a Maria Teresa) que nos paseó por Natal y hasta nos invitó a su casa!


3 comentarios:

Bea dijo...

Marce, que viaje increible que hiciste! Ahora que estás de vuelta, más allá de los amigos que encontraste, contame que sensación te quedó de Brasil. Yo sé que el mundo está lleno de lugares hermosos, playas increibles, paisajes de maravilla. Pero para mí Brasil tiene un plus que lo hace único! Besos

Anónimo dijo...

Hola Marce!,

Como te trató el poderoso viento de frente de las playas de Natal?

Hoy mi blog cumple un año y estoy reflexionando un poquito acerca de esta costumbre bloggera (hobby/vicio/necesidad) que a tantos nos tiene atrapados.
Me gustaría mucho que me dieras tu opinión
Beso.
G.

Anónimo dijo...

Qué suerte de haber pasado ese viaje, Marcela. Yo con tanto movimiento y tanto lío necesito TANTO unas vacacioens así... ya te mataré de envidia cuando me decida a hacerlas... jejeje... ¡SUERTUDA!

Te deseo un muy feliz 2007 con tu cuarto nuevo (quiero tus amigos, aunque los míos tampoco se quedan cortos, qué suerte tenemos).

R