sábado, agosto 25, 2007

Alguien debería enseñarle al 90% de los porteños que están a diario de frente al volante por las calles de Buenos Aires que el sonido de las sirenas de una ambulancia es comparable a un grito de desesperacion al que se debe responder con SOLIDARIDAD!!!...
Que falta de educación!,
Veo que por acá algunas cosas, como el egoísmo de pensar en uno mismo, no cambian!

lunes, agosto 20, 2007

Señales de vida

Y si.. es que aún sigo viva.
Desde esa última semana que escribí, hicimos no pocos giros y movimientos. Cerrar la casa por unos días para escapar al mar al único descanso de vacaciones envueltos en la preocupación de quien se queda con Lunita -busco desde ya posibles voluntarios para la proxima vez, es dulce, obediente, come poco, y se aguanta bastante sus salidas-. Volver a Roma, girar la tuerca de la cabeza y preparar en pleno verano dos gorditas valijas llenas de cosas de invierno, preocupados esta vez por las voces argentinas que nos decían que hacía mucho frío. Volver a cerrar la casa esta vez por nada menos que un mes. Volar hasta Buenos Aires - si viajan por Iberia alguna vez lleven sandwichitos, o preparense para comer la peor de las comidas comparada solo con la de Aerolíneas Argentinas-. Y finalmente llegar a un lugar donde todos en la calle hablan mi idioma. Y sobre este punto juro, y juro, que al principio me daba vuelta pensando, woww... este habla castellano...
Desde que llegamos el lunes a la noche, todo-todo fue trabajo, y hasta ahora no hubo nada de descanso, ni de salidas, ni de amigos, ni de algo que se le parezca. Hasta pienso que estaba mas relajada cuando estaba trabajando en Roma.
Pero de sentarme a la mesa y saborearme esos sabores que solo acá puedo, de eso si tuvimos tiempo, aunque un poquito a las corridas.
Espero terminar esta parte del deber, para dedicar el resto de mi tiempo argentino a disfrutar de lo que de verdad quiero hacer.

jueves, agosto 02, 2007

Rambo metropolitano

Con la excusa perfecta de no dejar morir de sed las plantitas de mi balcón, a tres días de empezar a cerrar la casa por las vacaciones, se me ocurrió la genial idea de instalar un sistema de riego automatico. Compré todo, extendí los tubitos a cada planta mientras Mariela me acompañaba y cuando llegó la hora de instalar el aparato de encendido automático me di cuenta que la canilla del balcón, que perdía gotitas desde hacía unos meses, no servía para el aparato de encEndido automático de riego.

Y como encontrar un "especialista de tubos" el 2 de agosto en Roma era practicamente imposible, le dije a Max,

- yo ya compré todo, instalé los tubos de riego, a vos te toca solo cambiar la canilla
- Solo cambiar la canilla!! nunca hice nada parecido a eso en mi vida..!! No se como hacerlo, no soy capaz bla bla bla (y muchos etc...!)
- Podes pedirle ayuda a un vecino...
- Ya se fueron casi todos de vacaciones!!...

Y asi ayer, el Panini intelectual aprovechó el día para emprender el camino del plomero perfecto, del Rambo Metropolitano que practicamente sin los instrumentos necesarios desmontó el viejo y oxidado grifo (tarea que ocupó practicamente toda la mañana), y finalmente instaló el nuevo. Reconozco que un poco torcido, pero esta vez no hay gotas que caen y mi implanto de riego funciona perfectamente!

El intelectual terminó diciendo que los trabajos manuales en casa, cuando se hacen con tanto sacrificio, al final dan satisfacciones!!.. yo me anoto esta frase para poder usarla en el futuro a la próxima ocurrencia.