lunes, mayo 19, 2008

La blanca solitaria

Nadie se salva, a todos un día nos llega el momento.
El día de la nochebuena del 2007, llegó el mio.
Mi encuentro fatídico, terrible, inolvidable se presentó a 37 años, 7 meses y 16 días.
Estaba peinándome en el espejo del baño, orgullosa de que mi cabello oscuro crecía fuerte y sano como nunca (probablemente debido al embarazo) y del lado izquierdo apareció ella, brillante, orgullosa y blanca como la nieve en el medio de ese manto oscuro y liso.
Me pasó lo que nos pasa a todos en esa situación. Al principio el deseo casi incontenible de arrancarla para no encontrarte de frente a ella nunca mas, para que no te marque esa diferencia, ese paso, ese "de verdad ya no importa que digan que pareces mucho mas chica, porque cargas en la espalda con la primera cana".
Pero mientras estaba a punto de arrancarla, apareció ese miedo popular, probablemente no comprobado cientificamente: y si después esta me hace la guerra y me aparecen otras 7 mas? Que hago?.
Decidí dejarla en su lugar, hacer de cuenta que no estaba, tratar de olvidarla. Y muchas veces lo logro. Cada tanto el mismo espejo me la muestra otra vez y en esos momentos agudizo la vista rapidamente y compruebo, orgullosa, que sigue siendo una cana solitaria en mis cabellos!
Quizás si la arrancaba volvía con refuerzos. En vez le di una vida solitaria y triste.!

lunes, mayo 12, 2008

La primera fiebre


8 de mayo. Primeras vacunas. Primera reacción. Dolor en las piernitas, llanto como nunca con mucho sufrimiento y a la noche, mientras festejábamos mi cumple con otros 6 nuevos papás con otros 3 bebés que compartían cunas y cochecitos, llegó la primera fiebre.
Como papás nos enfrentábamos por primera vez a ese "monstruo" llamado fiebre. Y no estábamos solos, era la primera prueba también para los otros 6 que giraban alrededor..

Tendrá fiebre? decía uno, No creo, parece tener la misma temperatura del mio , decía otro papá. A ver, yo le toco la frente y me doy cuenta enseguida, decía un tercero... Y así hasta que decidimos que lo mejor era sacarnos la duda con el termómetro.

-Cómo se usa?...
-No va abajo de los brazos?
-No!! Tenemos que usar otras alternativas.
-No, Yo no me animo..
-Yo si, ah.. creo que no!!...
Medimos.. 16 ojos miran la temperatura, y sorpresa..! Decía 101,5, el termómetro medía en Fahrenheit y no en Celsius
- Porqué lo compraste asi? me dice Max.
- No lo sabía debe ser solo una funciòn respondo..
Alguno que corre hasta la compu, hace la conversión y desde la sala grita, Si! Tiene fiebre!


Por suerte la pediatra nos había hecho comprar una cajita de Paracetamol para tener al alcance de la mano... Y por suerte la fiebre desapareció en menos de una hora después que se fueron todos y Maia hasta tuvo hasta la suerte de ligar un lindo ba
ño relajante..!


Mientras tanto, con la temperatura a mas de 38 ella seguía sonriendo y bailando como si nada en su cunita. Tanto que hasta que tuvimos tiempo de hacer la foto de grupo apenas terminamos con la aventura del termómetro!

jueves, mayo 08, 2008

38 añitos

Si es que añitos se pueden llamar a 38...
La hago rápida, porque entre el oficio de ser mamá, el oficio de ser organizadora de encuentros, de aperitivos, cenas, fiestas, asados, etc, me está quedando poco tiempo para este oficio de ser bloguera y a veces lo extraño...!
Anoche, después de esa llamada obligada de Dori a las 12 (que se hicieron la 1) y después que Massimo volvió a casa con una rosa robada del jardín para mi mesa de luz pensé en las cosas que marcan mi salto a los 38:
La felicidad que me provoca la sonrisa de Maia
El amor de Max
La amistad de Dorita, que mas que hermana es una amiga
y
La tristeza que esta vez papá no me dirá Feliz Cumplea
ños

..aunque yo siento que me lo dice lo mismo