lunes, junio 30, 2008

Su primera fiesta

Una fiesta, la primera en la que eras la protagonista total, la princesa sobre todas las princesas... Un pretexto, (o no)... tu bautismo.

Amigos tuyos y nuestros.
Abuelos, tíos, los super padrinos argentinos que prometen hacerte la mas argentina de las italianas.
Un capello blanco y un vestidito de princesa (o de novia como dijo tu papá) con mucha historia y con mucha energía de tu abuela.

El jardín de la casa convertido en un kinder, con cochecitos, juegos y todos esos nuevos papás admirando a los nuevos bebés.
Ordenar la casa con 18 personas que giran toman sol y descansan. Vestirte, vestirnos. Pensar que no hace tanto calor, pero hace lo mismo. Preparar las cosas para el regreso. Mirar el reloj y salir a las corridas para llegar a horario a la iglesia. Bajar del auto y darme cuenta que me había dejado tu cochecito sin el que iba a ser difícil hacerte dormir, pero paciencia. Meter los pies a la iglesia y con ellos empezar a sentir tu llanto desesperado. Hacer de todo hasta sacarte el vestido para calmarte en vez nada. Hasta que recurrimos a las cosas de Chloé para calmarte: ese chupete que nunca usas y su cambio de ropita para no dejarte desnuda.. Y así, increiblemente te calmaste hasta dormirte y todo quedó como una simpática anécdota.


La foto obligada en la escalinata de esa iglesia con 10 siglos de historia y la caravana a casa que nos esperaba con las mismas luces de hace casi dos años.

La parrilla encendida, la carne y el asador argentinos, el cajón de higos, un poco de pasta para engañar y no hacer sentir mal a los italianos, la musica de Cata, los mojitos de Ale y la buena compañía todo hasta que a las dos cerramos las puertas del cansancio.


Así fue tu fiesta que siguió el domingo, con el sol, la playa, el mar, los ba
ños en el jardín compartidos con Flavio y con Chloé y los mimos de todos los que te siguen desde hace 4 meses!

viernes, junio 27, 2008

y hablando de miradas


... hay algunas que matan..!

jueves, junio 26, 2008

El ring de una mirada

Conversación con Dori en al auto camino al aeropuerto con la circunvalación romana congestionada
D- Qué fuerza increíble puede tener una mirada, que puede atravesar los vidrios, aire acondicionado, trafico y bocinas hasta que te encontrás con los ojos de esa otra persona que te está mirando.
M- Es casi como llamar por teléfono a alguien, pero sin usar ningún otro aparato que no sean los sentidos.
D- Si, pero a veces miramos miramos y la persona no responde, como si estuviera desconectada del mundo.
M- En ese caso la operadora diría: la persona que esta mirando se encuentra momentáneamente fuera del área de cobertura


Algún publicitario alguna vez immortalizó lo que significa la fuerza de una mirada en este spot que aun hoy me hace reir: "Mirame mirame..."

sábado, junio 14, 2008

La gran visita

Limpiar y arreglar la casa, encerar los pisos.
Colgar el cuadro que esperaba desde hace meses escondido en un rincón del cuarto.
Liberar el balcón para que no parezca un depósito de cosas inutilizadas.
Regar las plantas.
Lavar el auto.
Cargas las baterías de la máquina de fotos.
Preparar su cama con sábanas perfumadas.
Elegir qué vestidito ponerle a Maia para el encuentro.
Pensar en algo especial, bueno y ligero para la cena.
Preparar el gran éxodo para la casa del mar en los próximos días.

Esta es mi lista de cosas para hoy, un modo de calmar la ansiedad para la Gran visita.

Esta noche llega la abuela!

sábado, junio 07, 2008

100 días

Y pasaron 3 meses... Esos primeros meses que se viven agobiantes, sin dormir, con cólicas, llantos sin motivos, desesperación porque uno quiere aprender a ser papá y a veces no resulta fácil.
Pero no nos tocó nada de eso que las abuelas, las demás madres y hasta los libros dicen. Nos trajiste alegría como traen todos los bebés a sus papás y hasta nos llenaste de sorpresas por tu tranquilidad (a quien saliste así?). Dormimos mucho y hasta pensamos que en lugar de adaptarnos nosotros a tus horarios, fuiste vos que te adaptaste a los nuestros.
Mirarte dormir nos resulta un espectáculo. Tus brazitos casi siempre en alto, tus sonrisas repentinas que duran segundos, que nos hacen preguntar miles de cosas!

Te escuchamos solo una vez llorar desesperada y sabíamos que el motivo no era otro que las vacunas.

En este tiempo muchas cosas cambiaron: nosotros dos nos estamos acostumbrando a poquito a ser papás. Confieso que a veces te miro y me cuesta creer que seas mía!. Te disfrutamos, jugamos, buscamos consejos tratando de hacer siempre lo mejor y hasta nos divertimos.

Tu cuarto está finalmente listo y quedó más lindo de lo que imaginábamos. El color naranja de las paredes se mostró mejor de todos los presagios, seguramente gracias a algunos consejos que nos dejó Dorita.

Tu cómoda tiene movimientos semanales. Afuera cosas que ya no te quedan mas, Parece increíble todo lo que ya tuvimos que dejar de lado, hasta tu primer par de zapatitos blancos!.

Lunita te considera un tesoro y toma las riendas se la situación cuando Massimo o yo estamos lejos y quedan intrusos" cerca de tu cochecito.

De tu peso mejor no hablar... A los 100 días pesabas casi el doble de cuando naciste!.. Ojalá yo hubiera bajado esos kilitos que te di! Pero tengo paciencia, eso no es importante ahora.

Con el permiso de nadie, apenas pasado el limite de los tres meses me dije, porque no? llené la bañadera, encendí las velitas y me propuse repetir este viejo ritual que tanto disfrutabas cuando aún estabas en la panza. Con la ayuda de papá que se encarga de recuperarte del agua cuando ya pasaron mas de 30 minutos y cambiarte mientras te
pide ayuda sobre la elección de qué y como vestirte, ese rito poco a poco se convierte en un juego casi diario que disfrutamos como pocas cosas.
Tu vida social pasa de una visita en otra, de un amiguito en otro, una tarde con Chloé, otra con Tommaso, un paseo al parque con Flavio y hasta nos organizamos un gran asado el 1° de mayo con compa
ñía para nosotros y para vos.



También empezamos con los fin de semanas en el mar. Vida de comunidad, siempre con otros bebés, con otros papás, fuego, asados, bruschettas, mimos, y horas enteras al aire libre bajo el pino del jardín.

Empezaron también las guerras culturales: Italia vs Argentina. Para vencer esta, refresqué mi memoria y te canto seguido seguido:
Había una vez una vaca,
que trabajo no encontraba,
quería ser bailarina,
pero el cuerpo no le daba...
Y fue así que descubrió
su vocación verdadera,
y entonces se transformó,
en una vaca dulcera!



...
Pero quedaba aún pendiente la guerra idiomática (italiano vs español), y los primeros misiles los largó el, que anticipándose a la llegada de la abuela con el cargo especial de libros en español, se lanzó a la librería y una tarde apareció con esto en mano.
Esa misma noche empezó su rito de lectura y después de dos párrafos mientras la mamá dormía, vos pataleabas super despierta, contenta por tanta atención.
Y no sabemos si fueron las hadas o los cuentos que al día siguiente empezaste a balbucear desesperada, como queriendo vos también contarnos una linda historia.

Aún no te entendemos, pero la linda historia la vivimos, gracias a vos.