jueves, octubre 30, 2008

Cambio de roles



Ella le habla, le canta canciones, le hace el bañito, la cambia, le da de comer y la lleva tarde a la guardería.
Y Maia, chiquitita, le responde con un monton de ba-ba, da-da, mmmaa, aaaa, gaa-ga, y con carcajadas interminables. Se siente confundida, pero feliz, cree que repentinamente tiene dos mamás. Me mira a mi, la mira a ella, vuelve a mi, vuelve a ella, y hace gestos extraños. Quizás se pregunta porqué ella es tan parecida a mamá.
Después de un par de horas ya le estiraba los brazitos, privilegio al momento destinado solo al papá y la mamá... y eso no es poco para comprarse a la tía que se le caen las babas.
Vino otra vez Dorita desde Londres, vino y ya casi no trajo nada para mí, pero si muchas cosas para Puppy.
Vino, y esta vez dejo de lado el hermaneando, porque ahora no quiere hacer de hermana sino solo de tía!

lunes, octubre 27, 2008

La música de las colinas umbras

Si los paisajes fueran música, el de las colinas de la alta Umbria serían música clásica.
Y como los sonidos de Roma tienen poco de esa paz, después de una semana de corridas cotidianas entre altos y bajos de la Bolsa para el y millones de cosas de la casa para mi, tres horas de viaje en auto no son nada en para tomarnos dos días de oxígeno y buena "música".
Nos escapamos a Nogna, una localidad cercana a Gubbio, en la alta Umbria, allí donde las colinas parecen dulces por las formas redondeadas, donde los verdes son muchos tantos que el ojo a veces no lo entiende, donde los caminos se pierden en la nada y terminan en una abadía medieval escondida, donde uno se siente medio de un paraíso y el paisaje parece música clásica aún cuando es todo silencio.
Nos encerramos en un castillo, si, en un castillo de verdad del 1200, que 800 años después sigue escondido en el medio de un bosque en lo alto de una colina verdisima y funciona como una especie de hotel, hicimos paseos en el bosque, llevamos a Puppy a tomar aire y sol, le enseñamos que hay sonidos diferentes a las bocinas, que despertarse con el rumor del viento en los pinos y jugar con los pajaritos de fondo es posible..

El regreso fue largo, la semana será mas larga aún, pero valió la pena. Y si pudiera lo haría de nuevo, todos los fines de semana!

viernes, octubre 24, 2008

Nuestro sauce a orillas del río

Cuando Dora y yo eramos chiquitas nuestros papás no tenían casa en el campo (tampoco la tuvieron después).
A cambio, por muchos veranos - los más lindos de la infancia- fuimos propietarios de un sauce a orillas del rio Agua de Oro, a 40 km de casa.

Hace poco, cuando mamá estuvo acá, hicimos un comentario como que esos domingos nos habían pesado, y ella desilucionada nos dijo: pero si se divertían tanto!!.
Y era verdad...
El sábado ellos preparaban todo y el domingo, tempranito, empezaba la carga del auto y la partida antes de las 8.
Foto del rio Agua de Oro. Galería Flckr de Facundo Roca

La primera más complicada del día era la llegada después del estacionamiento, el sauce de nuestra propiedad estaba muchas veces del otro lado del arroyo y hasta allá tenían que llegar todas las cosas que increiblemente entraban en el Taunus: mesas y sillitas de camping y no de esas actuales livianas-de plastico-que entran en una maleta, estas eran de madera, pesaban no poco y si las agarrabas mal hasta te podías hacer mal un dedo; reposeras -para los adultos que ni siquiera el domingo de río renunciaban a la siesta; toallas, la heladera de camping (otra pesantisima) con la carne y la fruta, la canasta con cubiertos, tablitas de madera para el asado, manteles, los bolsos con el cambio para el regreso, etc.
Para llevar todo esto desde el auto hasta nuestro árbol llorón armabamos posta y nos pasabamos las cosas a través del arroyo, evitando de mojarme los pies, algo que detestaba a esa hora de la mañana.

Terminada la posesión oficial de nuestro sauce que quedaban convertido en una perfecta casa y hacían pensar a quien pasara que estábamos alli desde hace años, papá nos mandaba a recoger ramitas para el fuego (el carbón no era suficiente para encenderlo) y recorriamos siempre los mismos senderos volviendo miles de veces con tres ramitas a cabeza. Solo después de esto éramos libres de meternos al agua de la que no salíamos hasta que no nos llamaban para preparar la mesa y cambiarnos antes de comer.
El almuerzo, qué almuerzos!! asados como al lado del río bajo ese sauce ya no existen mas. Un restaurant con parrilla completa y ensaladas de todo tipo, todas las frutas popsibles de estación. Recuerdo que hasta alguna vez alguien equivocó el sal con el azúcar y probamos el asado dulce...!
Después del almuerzo llegaba la fatídica hora y media de la "digestión", que nunca entendí si era verdad o era un pretexto de papá para que ellos pudieran dormir la siesta sin tener que preocuparse porque nosotras estábamos en el río.. Esa hora y media no pasaba mas, era la mas larga y aburrida de domingo. A veces mamá se apiadaba de nosotras y organizaba excursiones a la "alta montaña" (una colinita a orillas del río) para recoger peperina para el mate. Pero nosotras queríamos solo volver al agua!.
Después de la siesta, algunas veces hasta nos recompensaban con algun paseo a caballo. Eran gigantes para cuanto chiquitas eramos nosotras, pero era emocionante!. Hasta cuando el caballo no seguía las órdenes y escapaba a galope con alguna de nosotras arriba.
Un sauce muy parecido al "nuestro". Galeria Flickr de cnvc

Esos domingos no volverán mas, ni siquiera se si nuestro sauce a orillas del rio Agua de Oro estará todavía en pie. Si existe no dudo que hasta el tronco de recordará de nosotros, de esa familia que llegaba todos los domingos de verano y hacía de el su propiedad.

jueves, octubre 23, 2008

Sin vias de escape..

Paso por Repubblica, el Corriere y el Sole y lo que leo me avergüenza.

Salto el Océano, para pasar por Clarín y la Nación y, de otro modo, también me
avergüenzo.

Busco un vía de escape en otros lugares del mundo, y nada me calma.

En Italia se habla del recorte a la educación, de las manifestaciones previstas, y de la decisión de Berluska de utilizar las fuerzas necesarias para evitar la toma de las escuelas. Italia, la misma que pagará por decenios la decisión de haber salvado la compañía de bandera para mantener la italianidad de la misma debe, en el mismo tiempo, decidir que los fondos no alcanzan para mantener una educación decente.

Argentina (o Cristina K.) decide que las decisiones tomadas con mucho esfuerzo y que costaron tanto al país van hechas delete como la ultima acción del pc, volviendo atrás como si nada hubiera pasado, pero siempre jugando con la confianza de la gente.

Puedo sentirme orgullosa del país que elegí? A veces creo que no. Pero tampoco puedo sentirme orgullosa del país que dejé atrás.

No son las personas, son los gobernantes, pero ellos no llegaron solos donde estan. Tuvieron el apoyo de la gente.

Quizás debería abandonar la buena costumbre cotidiana de leer los periódicos, no interesarme mas de lo que pasa. Abandonar el interés del país que dejé porque ya no estoy allá, y no preocuparme por este donde tengo los pies ahora porque no es mi país...

Y mientras tanto espero que al menos desde USA nos llegue la buena noticia que el mundo (o las personas que votan) empiezen a cambiar!

viernes, octubre 17, 2008

De a poquito...

Mejor que aprendas desde chiquita,(si, así de chiquita) que es bueno sudar por las cosas que se quieren de verdad...

martes, octubre 14, 2008

Panqueque con dulce de leche....

Pocas cosas valen tanto como pasear una tarde soleada de sábado en Villa Ada (uno de los parques mas grandes de Roma), pasar por el puesto de panqueques, pedirme uno y mientras lo prepara sacar el pote de dulce de leche del bolso* y decirle: nada de Nutella, lo quiero con esto!.

Girarme, mirar el lago y comerlo despacito despacito, como buscando evitar que el tiempo, o el panqueque, se terminen!


* Aclaro que no siempre tengo el dulce de leche en el bolso... esta vez porque iba preparada para eso!

martes, octubre 07, 2008

El primer día del resto de su vida


Ayer Maia empezó la guardería, o como dice Dorita, el primer día del resto de su vida, la vida que ya no es mas solo con papá y mamá, sino esa que compartirá desde ahora en mas con otras personas, maestras, compañeros y que formaran parte de su vida sin tenernos presentes a nosotros dos.

Desde antes que naciera dijimos que apenas volviera al trabajo queríamos mandarla a la guarde, nada de abuela, nada de baby sitters, nada de nada, solo guardería, con todos sus pro y sus contras.

Y cuando tenía apenas dos meses mandamos la solicitud de inscripción al puesto de oro romano: una de las guarderías municipales, y no en cualquiera, sino en la que esta abajo del departamento.... Decisión riesgosa pudiendo elegir al menos al menos cuatro establecimientos distintos para tener mas posibilidad, nosotros nos jugamos todas las cartas y pusimos ese, solo ese que se ve desde el balcón de casa.


Tan riesgosa que no entramos, al menos no en la primer rueda, quedando primeros en la lista de espera (teníamos que esperar que algún papá renunciara a la idea de mandar a su bebé de menos de un año a la guardería. o que simplemente no se presentara, y voilà!) .


Así empezamos setiembre, el trabajo, la vida cotidiana, con Maia que giraba entre la nonna, la tía, una eventual baby sitter, etc. Mientras tanto empezamos la guerra con los empleados municipales: llamadas, "visitas"... siempre con la misma pregunta: hay renuncias, ausencias injustificadas? La respuesta durante todo setiembre fue siempre la misma: Aun nada, hay que esperar... Hasta que a fin de mes nos confesaron que había un puesto libre, pero que para asignarlo primero tenían que "reunirse" (en la oficina estaban siempre todos reunidos mirandose las caras). Y en ese momento decidimos que nos las ibamos a dejar respirar hasta que nos dieran el si! Soportaron solo dos días nuestro acoso, hasta que me llama Max y me dice: ganamos la lotería ! (con el doble sentido de haber conseguido el lugar tan deseado, y de lo que significa economicamente!)


Y empezamos. Max se va tempranito, trae a Maia a la cama, ella come mientras sigue durmiendo (eso de dar la teta en la cama tiene todos los pro y ningún contra!) y abre los ojos a las 8:35, dandome tiempo apenas para cambiarla, vestirla, entrar al ascensor y caminar los 30 segundos que nos separan de su guardería!.


Suerte, perseverancia... no se que, por ahora tenemos el puesto de oro asegurado por tres añitos!