miércoles, noviembre 26, 2008

Atrapadisima!

Tres libros tres.

Los tres forman parte de mi lectura del 2008.

Los tres me apasionaron, y ahora me doy cuenta que tienen, en el fondo, la misma base.

Una persona y su encuentro con otra que viene de un mundo completamente diferente.

En el verano leí La Elegancia del Erizo de Muriel Barbery. Al principio hasta me sentí incómoda y fuera de gimnasia para los discursos fiilosóficos que la novela plantea, pero las diferencias y las similitudes entre la portera de un edificio de la burguesía parisina y la joven que habitaba en el mismo y la crítica social que plantea me convencieron rapidamente.

Seguí, siempre en el verano, con el físico y ahora también escritor Paolo Giordano y el destino cruzado y trágico de dos personas desde la infancia en La Soledad de los Números Primos (sin publicación en español por el momento).


Y ahora me descubro desesperada, escondiéndome atrás de una taza de te a las 4 de la mañana para no cortar el hilo del policial sueco Los hombres que no aman las mujeres, de Stieg Larsson, y si bien la trama no habla de "encuentros", la historia también cruza dos personajes que vienen de mundos completamente diferentes, en el medio de una historia atrapante como pocas!

Alguien leyó alguno de los tres?... Si no, los recomiendo a brazos altos!!!

Sobretodo, sobretodo este último.

martes, noviembre 25, 2008

Vida de hogar!

El escritorio de mi trabajo tiene muchas montañas de carpetas y tareas pendientes...
Cosas que se acumularon en casi 10 días que no vengo en forma continua.
Que me siento mal yo y tengo algo de fiebre, que se siente mal ella, que tiene algo de fiebre, que le agarró el primer virus de la guarde, y que después me lo pasó a mi.
Así estamos. Dieta férrea para mi y para ella...
Mucha casita, sin internet porque la Mac aún está en el técnico (si, estas cosas también le pasan a las Apple!), encerrada feliz con la cubierta en los pies y el libro en la mano mientras veo que afuera hace frío...!

martes, noviembre 18, 2008

Fin de semana...

Que tal el fin de semana?, le preguntan ayer a Panini.
y el tan positivo como siempre responde:
Bien, mi hija tuvo mas de 39 de fiebre, mi mamá tuvo que correr al hospital porque se sentía mal donde la dejaron una noche en observación y de un momento a otro el Mac de casa se apagó y no se encendió más!

En el medio de eso Sonia estuvo con nosotros... salimos, compartimos amigos que son suyos y son nuestros, nos divertimos, hablamos durante horas de noche y de día, nos ayudó un poquito con Maia, y nos dió esa pizca de alegría que solo personas como ella saben dar!
No importa cuanto tiempo haya compartido alguien con una persona, importa que el tiempo compartido sea oro cada vez que toca...

viernes, noviembre 14, 2008

El cartero no llama ni una vez..

Quiero comprar 14 estampillas, digo
No, no tenemos desde hace un par de semanas, me contesta. Puede ir al negocio de la otra calle y comprarlos ahí.

Esta cosa simple no sería ni siquiera una anécdota si no fuera que yo estaba en una de las oficinas del Correo (Posta italiana).
Y tampoco lo sería si esa Posta no ofreciera cada vez más servicios "alternativos" al envío tradicional de correspondencia.
Entiendo que las cartas reales tienden ya casi no existen, alcanza ver que la casilla de correo de la puerta de casa tiene solo y solo boletas para pagar. Pero esta vez quiero mandar ese tipo de correo, Quiero hacerlo porque tengo la ilusión de recibirlo también!

Pero voy al Correo las estampillas no están. Y me siento a esperar mi otro turno en las tantas ventanillas del servicio bancario de la Posta y miro.
Y pienso lo que era una verdadera oficina de correo y lo que tengo adelante de mis ojos. Y me doy cuenta que no tienen nada que ver una cosa con la otra.
En las oficinas del Correo italiano venden dvd's, libros de autoyuda, best sellers, revistitas para niños, cuadernos, lapiceras y hasta bolsas salvaespacio. Pero no venden estampillas.

Pido hablar con el director y le pregunto:
Como es que ustedes se siguen llamando Posta y parecen una librería, una dvdteca, un kiosco de revistas, y no son mas la Posta? Como es posible que tengan todas estas cosas colgadas de las ventanillas y no tengas estampillas para mandar cartas?
Es que esto es un servicio que nosotros queremos brindar al cliente!, me responde, orgullosa.
Entiendo los servicios que quieren brindar, pero no brindan el servicio inicial, que es, además, un servicio público!

En Italia no existen "correos privados" como en Argentina por ejemplo, muy discutidos, por cierto, pero alternativos al mal funcionamiento del correo público.

Y entonces no hay vias de escape. Si se quiere mandar algo certificado, toca hacer horas de fila con esa carta en la mano porque las ventanillas destinadas al envío de cartas ya casi no existen, no obstante la demanda si. Pero después de tanto tiempo perdido se pierde la batalla, uno prueba una y otra vez y al final decide que mandar esa carta escrita a mano, esa foto impresa, ese dibujito del nieto, cuesta tanto tiempo, que al final ni siquiera se considera.

Y entonces todo, todo queda escrito con esta letra fría, impersonal y las fotos de esos seres queridos, lejanos, pocas veces terminan en los portaretratos, porque casi nunca pueden escapar del monitor.

Y a la Posta iré de nuevo, quizás para comprar esas bolsas salva espacio, tan prácticas cuando el espacio no alcanza!

martes, noviembre 11, 2008

Florencia y el deseo de volver

Pisé tierras florentinas por primera vez en marzo del 2002 y para no perder la costumbre iniciada en Roma con las moneditas a la Fuente de Trevi, también ahí adopté la leyenda de la plaza del mercado con la escultura de bronce de un lechón. La idea es meter una monedita en la boca y mientras se le acaricia la nariz pedir un deseo.
Mi deseo lo recuerdo aún era simplemente poder regresar a Florencia.
Y se cumplió no solo una sino tantas veces que ya perdí la cuenta.
Tantas que ahora paso por la plaza y hasta saludo el lechón diciéndole: gracias, volvi otra vez!


Este finde hicimos un viaje relámpago a Florencia para encontrarnos con amigos. Y no me alcanzaron la cena, el reeencuentro, las charlas. Estar otra vez a Florencia significaba tener que pasar si o si por el centro, por la Catedral, admirar la cupula,
sentarme de frente a Plaza de la Señoría para decirme otra vez que es uno de los lugares mas lindos de Italia.
Sentarme a orillas del Arno y mirar hacia el Pontevecchio.
Pasear entre la gente y las vidrieras de las joyerías del puente del 1300 hasta frenar la mirada en ese simple anillo con diamante, quererlo y darme cuenta que me gustan las cosas caras!...

Caminar con la maquina de fotos a cuestas esperando esa hora con el cielo azul en la que adoro sacar fotos.

Y de paso, como Roma no tiene mucho para mostrar, compré las postales para el proyecto buzón lleno! Para probar de nuevo la sensación de recibir correo que sea diferente a las boletas de servicios!

jueves, noviembre 06, 2008

Nuevos papás escapan...


Anoche fuimos por primera vez al cine (no vamos tanto), pero la idea de salir de nuevo con esos amigos con los que compartimos tantas cosas desde hace tiempo y casualmente compartimos desde este año el ser papás era simpática.

Así nos juntamos en seis en la puerta del cine habiendo dejado los pollitos de 7, 8 y 9 meses en casa con las respectivas babysitter.

Vimos Bienvenidos al Norte, una comedia francesa de la que había leído comentarios y críticas bastante buenas (el cine francés a veces te deja con YYY? después del final, pero a mi no deja de gustarme!).
Pasamos dos horas divertidísimas y lo dice alguien que definitivamente no es del género comedias, excepto, como en este caso, cuando la risa se provoca en las cosas simples de la vida.
La recomiendo... aún cuando dicen que en la traducción o en el doblaje se pierde mucho de la frescura de las situaciones.

martes, noviembre 04, 2008

Los pasos de Maia

Porque tengo mala memoria y olvido facilmente los detalles, las fechas.
Porque ella un día comenzará a preguntar y lo seguirá haciendo por mucho tiempo

Desde antes que me enterara de estar esperándola.
El día que se lo dije a el, y cómo.
Cuando nos enteramos que era una Ella.
Cuando senti sus pataditas por primera vez.
Cuando desde la panza sentía el hipo que tenía.
Cuando nació, el día que llegamos a casa por primera vez.
Las primeras salidas, los amigos.
La adoración por su papá.
Las ganas de hablar y decirnos algo cuando apenas tenía 6 meses.
El primer dientecito.
Y cuando dijo MaMa!!!

Los pasos de Maia. Cosas que tienen que ver solo con ella!