martes, junio 09, 2009

De eso no se habla

Cuando escribí esto hace 4 años, tenía la ilusión que la era Berlusconi estaba casi llegando al final del camino. Pero me equivoqué.
Desde hace casi dos meses me pregunto una y otra vez cómo es posible que este país no sea capaz de buscar y elegir caminos alternativos. Y quizás, como muchos dicen, los caminos alternativos no existen, la oposisión es débil, incapaz de criticar con fuerza, de generar cambios.
Muchos me preguntan cómo se vive esta situación en Italia. Y respondo, No se vive, De eso no se habla.
Las cadenas de tv son dos, una pertenece a quien Saramago muy justamente llama "La cosa", la otra pertenece al gobierno, de quien esa misma cosa es el jefe. Entonces el camino está cerrado.
La misma cosa tiene en manos un par de periódicos y los otros tienen las manos atadas gracias a la censura.
Entonces nadie habla de nada. Nadie en Italia, o solo algunos, esos que tienen la posibilidad y la costumbre de leer diarios extranjeros. Mientras en el mundo todos hablan..
Y muchos hasta parecen orgullosos de la idea, por un lado de macho italiano que "puede" a los 70 años, y por el otro de la idea de Cenicienta siglo XXI (en Italia llamada Velina) que en lugar del príncipe se encuentra con el premier que le cambia la vida!...

6 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

La verdad que es increíble.

Uno no sabe si vivir en otro planeta.

Acá los ingleses se mofan de Berlusconi y ahora mejor que se callen con lo que se descubrió, que algunos parlamentarios usaban plata pública (tax-payer money) para pagar sus hipotecas y demás.

camaradamansa dijo...

puedo solo decirte que es una verguenza.ahora vivo en españa,pero vivi 4 años en milano,lo aman lo adoran,la maldita ultraderecha toda concentrada ahi.asi que ya en esos momentos entendi que es algo que quizas no cambiara nunca.Saludos.

SPINDOCTOR dijo...

Pero Berlusca no tiene las patillas de nuestro riojano, asi que despues de todo no puede ser TAN malo ;o)

Ale Marge dijo...

Marce te envié un regalito, pasa por mi blog

Florencia dijo...

Nuestros lazos con Italia son definitivamente muy estrechos, hasta en política. Acá también tenemos la mania de renovar la confianza en quienes nos llevan al tacho.

Y Saramago, mi escritor favorito, siempre brillante.

Florencia dijo...

Digo "acá" pero estoy en Noruega. Fallidos de emigrante ;)