jueves, noviembre 19, 2009

Lecciones de diplomacia

Nunca fui, ni seré una buena negociadora. Y esto es algo que no me preocupo en esconder. Quienes me conocen lo saben bien, soy directa, no me como nada, si algo no me gusta lo digo, sin esperar el momento, sin medir las consecuencias y sobretodo sin medir las palabras y lo que es peor, tampoco el modo.
Es mas fuerte que yo, no me puedo controlar. Puedo ser muchas cosas buenas y malas, que mejor no enumero. Muchas. Pero no soy diplomática.
Desde hace un tiempo no muy largo, me toca muchas veces ejercer el rol de negociadora, no es algo formal, sino mas bien una gestión a nivel familiar con un externo.
Afortunadamente puedo evitar hablar y hacer todo via mail.
Y afortunadamente tengo a mi lado alguien que en este punto de caracter es lo opuesto.
Entonces los roles son muy marcados. La responsable y la que se ocupa de todo soy yo (otra cosa mas en la lista, para variar!). Pero siempre, siempre bajo su coordinación. El me controla, me frena, me dice: bajá un cambio que asi no se negocia, podés decir eso de otro modo menos agresivo, mejor que elimines esa frase que no te lleva a ningún lado, etc. etc..
Entonces recibo los problemas, los estudio, los afronto, busco soluciones y trato de arreglarlos. Llevo la pelota de una punta a la otra del campo pero nunca puedo encargarme de mandarla al arco solita. Para eso siempre, siempre tengo que esperar la aprobación.
Y son meses que probamos , y son meses también que antes de someterme a la prueba del maestro escribo, re-escribo, me autocorrijo, pienso que ya está bien, o infinitamente mejor que el primer borrador, hasta que finalmente me presento lista para la evaluación convencida que no hay modo mejor.
Y nada, ni siquiera asi apruebo. Le digo que ya bajé muchos cambios, se rie y me dice: entonces mejor ni me imagino como era al inicio. Y me invita a cambiar palabras, frases, modificar tonos, y hasta agregarle alguna notita de color...!
Tengo un largo camino por adelante. Aprender. Aunque en este punto tengo que confesar que tengo poca, poquisima fe!


lunes, noviembre 16, 2009

Ciegos por las citas de Lucia

El me acompaña en muchas cosas, hablamos, salimos, nos divertimos, nos gusta escuchar la misma música, quedarnos despiertos hasta tarde a la noche y muchas cosas mas, pero hay una cosa que ya me resigné a compartir: nunca verermos juntos las series que yo veo (Lost, Damages o Flash Forward) así como nunca me sentaré con el a ver un capitulo de Los Simpsons o un viejo de Friends.
Pero alcanza que esa serie que estoy mirando sea argentina para que se acomode al lado mío y hasta me haga una sonrisa de niño con juguete nuevo..! Ya nos pasó con Los Simuladores donde era tanta la emoción que un día me decidí a esconder los dvd's porque me había cansado con la repetición..!
Después, cuando Magui nos avisó que la daban en la tele, pasamos un breve período mirando Socias (con el agravante que era doblada al italiano) . Y ahora estamos literalmente desesperados con los capítulos de Ciega a Citas. Y yo, para reirme y burlarme de el, le digo que esto con lo que se entusiasma tiene mas format de telenovela que de serie, que tiene previsto alrededor de 120 capítulos.. Pero no desiste y entonces en vez de mirarla sola en cualquier momento libre me toca esperar hasta esa hora de la noche cuando después de cena me dice y si nos miramos un par de capítulos de Ciega a Citas? .





Y nos reímos del lenguaje, de las occurencias, de la acidez de Lucía, de las situaciones, de la realidad que no siempre todo sale bien.
Recordamos y adoptamos esas expresiones tipo "pesadilla de tiempo completo" o "Mastico Bronca!" y hasta compartimos las impresiones de cada capítulo con Dori, que desde Londres también lo mira.
Y de tantos capitulos hasta sentimos a Maia que esta mañana cantaba: Cho-to, cho-o-o-to!.

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jueves, noviembre 12, 2009

Planes de Navidad

No se porqué, pero cuando llega noviembre y en las calles comienzan a verse las luces de navidad, empiezo a sentir una especie de angustia, de querer que todo pase rápido, lo mas rápido posible.

Será la falta de luz, en noviembre y con el cambio de la hora tenemos "día" apenas hasta las 17, y en diciembre se espera lo peor del año;
o porque para mi las fiestas son sinónimo de verano, de cenar tardísimo, de salir de noche, de usar vestidos ligeros sin mangas;
o porque moverse en Roma en diciembre resulta insoportable, como si todos los autos de este país se decidieran a salir a pasear juntos en este mes, la gente se desespera por comprar y te transmite la desesperación a vos también;
o porque todos empiezan a organizarse para la super cena de nochebuena y el super almuerzo de navidad, y yo crecí con la idea que era importante pasar la nochebuena, y el 25 dormir y comerte las "sobras" de la noche anterior, porque los 35 grados de fin de diciembre no te permitían pensar en llenarte la panza otra vez después de solo 13 horas...!;
o quizás por el menú previsto (decididamente invernal) que se propone en esta parte del año en este hemisferio, mientras yo quiero solo comerme el vitel tonné y la ensalada de frutas con el ananá!!;
o simplemente porque en este período me atrapa la melancolía de esas personitas que veo poco y que tanto extraño!

La cosa es que después de todos estos años de Navidad en Italia (dejo de lado esa del 2006 en Praia di Forte, Brasil) este año me gustaría pasar una Navidad en tres, lejos de Roma, lejos del ruido, de los menús invernales, de los compromisos.
Ya "avisamos" a la familia, dando un millón de motivaciones estúpidas pero reales: Maia no paga el billete aéreo solo por otros dos meses, y es tan chiquita que no se llevará al cajón de los recuerdos esta Navidad. Pero después de meses de pensarlo, seguimos sin decidirnos, que queremos evitar el frío, que quizás podríamos acercarnos más al Hemisferio Sur sin hacer tanto viaje, que sería bueno cortar el invierno disfrutando un poco del sol.... Siempre sin dejar la piel en esta decisión...
Yo soy bastante escéptica y creo que terminaremos como siempre sentados con el caldito de carne con Tortelletis de la mesa del 25, pero no renuncio y mientras tanto me distraigo cada tanto soñando que encuentro el mejor Last Minute del mundo!
Adonde nos vamos???

viernes, noviembre 06, 2009

Roma, sus fuentes y el video de Bon Jovi

Cuando llegué a Roma en el 2002 tenía muy fresco este video de Bon Jovi.
Y la historia, el destino y yo quisimos que una de las primeras cosas que conociera de esta ciudad sea justamente ese lugar del video que tantas veces había visto.

De ese primer impacto recuerdo que hasta quedé desilusionada porque en realidad la Fuente de Trevi no tenía los espacios que me imaginaba, esos espacios que mi imaginacion había creado gracias al video de Thank You for Loving Me. A pesar de eso no no dejaba de ser magnífica y espectacular, pero estaba encerrada entre un laberinto de callecitas estrechas, y mirarla de frente era casi imposible ( además de los espacios reducidos está constantemente rodeada de miles y miles de turistas)..

Tardé poco en descubrir que, aunque el video parecía tener como escenografía solo la Fuente de Trevi, el director había incluído también otras imágenes que no pertenecían a ese lugar. Y tardé un poquito mas en descubrir que el origen de esas escenas que engañaban los espacios y la vista pertenecían a otra zona de esta ciudad en la colina del Gianicolo adonde está la Fuente dell'Aqua Paola, no tan famosa como la primera, pero siempre con su granito de espectacularidad como casi todas las cosas de Roma.

Fontana dell'Aqua Paola, Gianicolo

miércoles, noviembre 04, 2009

Rum y dulce de leche

Lo positivo de trabajar hasta las 1530 es que después de eso tengo toda la tarde libre... Libre al fin para sacar a Luna a pasear, estar con Maia, arreglar la casa, lavar ropa, hacer las compras, cocinar... etc etc...

Lo negativo es que a veces decido esperar hasta después de las 15 30 para almorzar, y si, como en este caso, a esa hora entro a casa desesperada y me encuentro con el bizcochuelo que hice ayer a la tarde, es muy probable que lo abra a la mitad, prepare una crema de rum y dulce de leche, la verse sobre el centro y los lados y termine devorándolo como si fuera el fin del mundo!

Culpa? Para nada! Solo placer..!!!

lunes, noviembre 02, 2009

Calesitas de acá y de allá


Tuve que esperar muchos años, recorrer muchos kilómetros, cambiar de país, tener una hija y esperar que creciera un poquito para subirla por primera vez a la calesita.

Todo eso para darme cuenta que fuera de Argentina no existen las sortijas..

Y extraño entonces el no poder trasmitirle a Maia esa ilusión de ganarte una vuelta gratis, esa perseverancia que duraba años hasta que eras capaz de ganarle al más grande, ese aprender a probar una y otra vez hasta que se te llenaba el alma de alegría porque lo habías logrado.

Entonces trato de "aliviar" esa falta paseando por las calesitas hasta encontrar esa justa..
Y cuando la vi ahi, sola a los pies del Castillo, con el Tíber al lado, y la cúpula de San Pedro escondida atrás, pensé que quizás pueda prescindir de las sortijas a cambio del paisaje..

Pero me gustaría que también ellas estuvieran ahi.