viernes, marzo 19, 2010

Dias de suerte

No son muchos los días tan afortunados..
No son muchos los días en los que por casualidad me encuentro de frente a uno de esas miles de loterías instantáneas que giran y decido probar suerte con una..
Y saco los 5 euros de moneditas que habían terminado en el bolsillo y pago con la seguridad que estaban perdidos, pero son solo monedas! y eso es solo un juego!!..
Y  comienzo a raspar, descubriendo todos esos dibujitos extraños, empiezo a ver símbolos que no entiendo y decido entregarselo a la empleada para que me traduzca el resultado. Ella me sonríe, me mira, y me dice, ganaste 50 euros!... Ok, no me cambian la vida, ni siquiera alcanza para una buena cena en un restaurant, pero recibí el billete, saludé y salí con una sonrisa.
Y horas después llegué a casa, como siempre cargada con miles de bolsas: la de la verdulería, la de la carne, la del super con la leche y otras cosas varias, la cartera..
Y otra vez mas veo una carta en el buzón..
Y otra vez mas era una boleta,  y como esta semana  eran pocas  después de la del gas, las expensas,  la guardería de Maia, ahí estaba la de la luz..
Subo a casa, entro, apoyo las bolsas, y la abro antes de ponerla en la pila de cosas pendientes.
Pero hoy era mi día afortunado.
Lo que parecía una simple factura era todo lo contrario,  un aviso de crédito por años sobrefacturados (algo que reclamamos hace un par de meses) con un sorprendente  signo negativo adelante de una cifra que supera los 1200 euros! Y un mensaje que el cheque está ya emitido y en camino!.
Tampoco en este caso me/nos cambian la vida, sobretodo si pensamos que es solo un dinero que nos devuelven por consumos mal facturados, o sea es algo que nos reintegran,  un ahorro inconsciente y obligado que depositamos a la empresa de energía por casi 8 años.
Pero también esto me dio una sonrisa (o dos, o tres.. o me las sigue dando!)

miércoles, marzo 17, 2010

Tardecitas romanas de primavera

Ayer aproveché una excusa burocrática que me empujaba hasta el centro para tomarme la tarde libre, libre de hacer las compras, ser mamá, esposa, ama de casa, compañera de juegos, preparadora de cena.
Y decidí convertirme en turista una vez mas en esta ciudad..
No son muchas las que hago, o al menos son pocos las que tengo la oportunidad de hacerlas sola, sin preocuparme por llegar a una hora a algún lado, sin rumbo fijo, a pasos perdidos, sola somo si fuera un turista con toda la vida por delante, para redescubir todos esos lugares que ya vi mil veces pero que cada vez me parecen distintos, que cada vez me sorprenden, que cada vez me hacen preguntar Como hice para llegar hasta acá?.
En estos 8 años de Italia, de Roma, creo de haber pasado no menos de 100 veces de frente al Coliseo, allá llevé a cada uno de mis amigos y familiares que visitaron esta ciudad, otras tantas veces pasé por casualidad, otras no por casualidad, alguna vez llevé a Maia a conocerlo, y hasta una noche lo usamos con Mari como restaurant de sandwichs de milanesas!. Pero no obstante todas esas veces, cada vez que lo veo ahí, imponente, seguro, medio cortado, me sorprendo, y respiro, y lo veo diferente, como si un día en todos sus masl de dos mil años de historia lo cambiara..
Ayer hice todo otra vez con la frescura de hace 8 años atrás cuando caminé por primera vez por esas calles con Laura.. Caminé por Circo Maximo, disfrutando de una de las primeras tardes de sol de estas últimas semanas, pasé por la Boca de la Verdad, por el teatro Marcelo, por Plaza Venezia, Via Del Corso, y doblé para ir al Panteon donde decidí sentarme en las escaleritas del frente para mirarlo mientras me tomaba un helado. Me di cuenta que esta era la oportunidad que siempre se me había escapado y caminé esos poquitos metros que me separaban de la iglesia San Luigi dei Francesi para entrar y ver finalmente esos tres Caravaggio!! Todo esto mientras me mezclaba con todo tipo de turistas, los norteamericanos, los japoneses que todo lo filman, los del norte de europa que al primer sol desenpolvan las sandalias, los estudiantes rumorosos.... Y no me sentía una de Roma, ni siquiera alguien que vive acá, sin embargo caminaba por cada calle sabiendo donde iba a terminar...
Y después de todos esos pasos perdidos, y cuando ya me empezaba a sentir cansada después de casi 4 km de caminata, me dije que ya era hora de volver a ser romana, mamá, esposa, subí al bus para ir hasta el auto y- ya no como turista- viví, sufrí y soporté meterme en el caótico tráfico romano por mas de una hora en un camino que duraría solo 20 minutos!

lunes, marzo 15, 2010

Italia, un feudo en el siglo XXI?

"Soy un ciudadano de Italistan.
Vivo en Milán, en un edificio construido por una constructora del primer ministro. Trabajo en esa misma ciudad en una empresa en la que el Primer Ministro es el principal accionista.
El seguro de automóvil es del Primer Ministro, como asi también mi seguro de jubilación y pensión.
Compro el periódico cuyo propietario es el Primer Ministro, o su hermano, que es lo mismo.
Mis ahorros están depositados en el banco del Primer Ministro.
A la salida de mi trabajo hago mis compras en un hipermercado del propiedad del Primer Ministro, donde compro los productos realizados por las empresas filiales de otras en las que participa el Primer Ministro.
Si decido ir al cine, voy a un Multisala del circuito de propiedad del Primer Ministro, donde veo una película producida y distribuida por una compañía del Primer Ministro, película que quizás está subvencionada con los fondos públicos concedidos por el gobierno que encabeza el Primer Ministro
Si me quedo en casa enciendo la televisión y veo los canales del Primer Ministro, sempre con decodificadores fabricados por compañías del Primer Ministro, donde las películas y series realizadas por las empresas del Primer Ministro son interrumpidas por los anuncios realizados por la agencia publicitaria del Primer Ministro. O puedo ver los otros canales de la Rai, cuyos dirigentes son designados por los parlamentarios que el Primer Ministro ha elegido.
Si no quiero ver la televisión puedo leer un libro publicado por la editorial que es propiedad del Primer Ministro.
Soy hincha del equipo de fútbol del cual es proprietario el Primer Ministro.


Es el Pimer Ministro quien garantiza la aprobación de las leyes de este país, aprobadas todas por un parlamento en el que muchos de los diputados y senadores son empleados y/o abogados del Primer Ministro.
Que “dice” gobernar en mi único interés.
¡Afortunadamente! "

Traducción de una Carta de Lectores de Repubblica del 26/02/2010 (el texto original acá)

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Podría escribir tanto sobre la situación en Italia, pero hay tantas cosas para contar, que hasta sería dificil la elección de porqué cosa comenzar!
Esto que acaban de leer resume en modo tristisimo la realidad de este país gobernado por un grupo de títeres manejados por un prestidigitador temebroso, dueño de casi todo en este país!.

domingo, marzo 14, 2010

Algo de color...!

En tiempos como este, en el que veo el sol de a poquito y si me olvido el paraguas en algún lado seguro que me arrepiento, desearía, pediría y hasta levantaría una petición mundial para que, de ahora en mas los paraguas puedan ser solo y exclusivamente amarillos, naranjas o rojos, y nunca pero nunca mas negros, grises, azules, marrones..
No sería mas lindo ponerle algo de color a esos días grises en vez de seguir llenando las calles y el paisaje urbano con manteles oscuros?


Ahh, y hablando de color, cambié un poco la plantilla con la ayuda de este nuevo jueguito de blogger.

jueves, marzo 04, 2010

Un "viejo" primer grado...

Cuando empezé primer grado no sabía ni leer, ni escribir, ni contar hasta diez.. ni nada de eso.
Hoy me sorprendo cuando ella con apenas dos años me dice esto.
Sabía solo jugar, tirarme del tobogán, cambiar las muñecas, correr en la plaza...
De ese primer grado recuerdo muchas cosas, esa escuela que entonces me parecía grandísima, las rampas que conectaban los diferentes pisos por las que bajábamos siempre corriendo, el compañerito enamorado que un día me besó al lado del pizarrón delante de todo el grado haciéndome llorar de vergüenza, los cuadernos, la cartuchera con los colores, y hasta mi mano que escribía con dificultad cada palabra copiada del pizarrón.
El guardapolvo blanco, las amiguitas, el timbre de los recreos.
Los tiempos eran otros, o los miedos eran otros, lo cierto es que para nosotros que éramos pequeños había mas libertad. Mi mamá nos acompañaba hasta la vuelta de casa donde esperábamos el 107, y cuando llegaba le decía al chofer: las nenas bajan en la Escuela Sarmiento y viajábamos solas! Siii. solitas, desde Urquiza hasta Roque Saenz Peña. Hoy ya nadie se atrevería a algo así, para nosotras era toda una aventura cada día!!:..
Cada día, que no era mañana porque íbamos a la escuela turno tarde, la primera cosa que escríbíamos en el cuaderno era algo como "Hoy es Jueves 4 de marzo de (1976..!)... Es un día de sol -o nublado, o lluvioso-" (y dibujábamos al lado el sol, o las nubes o la lluvia).. y despuès de eso empezábamos la lección...
Hoy empezé acordándome de esta última cosa y pensé que si en estas semanas estuviera de nuevo en primer grado y viviera en Roma me tocaría escribir Hoy es un dia nublado, y lluvioso, y de sol, y con viento, sin viento... y pensarían que estoy loca!.

Esta es una foto del todo el 1° grado 1976 de la Escuela Sarmiento. La maestra se llamaba Susana, y de todos esos solo recuerdo el nombre de Gustavo (segundo a la izquierda en la fila de abajo), culpable de esas lágrimas de vergüenza.