viernes, abril 30, 2010

Vinicius, Vinicius de Moraes

Era julio de 1980. Seré mas precisa aún, no era cualquier día de julio, era exactamente el 11. Dorita cumplía 9 años, y era nuestro tercer y último día encerrados en ese metro cúbico del Taunus rojo que nos había albergado como casa en esos casi 3000 km de viaje desde Córdoba a Río de Janeiro (hoy Google Maps dice que alcanzan 1 día y 9 horas para hacer ese trayecto, pero el nuestro, 30 años atrás duró no menos de tres)!.
Finalmente las ruedas de nuestro auto rojo entraban a la ciudad destino de nuestro viaje, esa que nos prometía algo de sol y de playa,que nos haría olvidar el frío cordobés y gracias a la cual mis papás habían decidido hacernos extender una semana más las vacaciones invernales de la escuela.
Parece hoy el recuerdo de haberme despertado acurrucada en la parte atrás del auto con Dora del otro lado, del comentario que el regalo a Dora por su cumple era esa ciudad a la que estábamos llegando y hasta del momento en el que papá encendió y buscó alguna radio carioca para entrar en atmósfera con Río.
Yo no entendía mucho lo que decían, pero si que hablaban de un tal Vinicius, de su música.. Todas las radios hablaban de el, todas trasmitían alguna de sus tantas canciones.
Rio de Janeiro, esa ciudad siempre alegre, que vivía de fiesta, estaba de luto, las radios estaban de luto. Vinicius de Moraes, el gran poeta, el gran cantante, el padre de la bossanova se había ido para siempre apenas dos días antes y los cariocas no podían dejar de llorarlo. Y Río que era siempre soleada, siempre alegre ese día estaba triste y gris.
Me acuerdo que pregunté quien era Vinicius, me acuerdo que me contaron de el, de su música, de la Garota de Ipanema.., me acuerdo que pasábamos los túneles de Río mientras pasaban las canciones y hasta que mamá decía que no iba a ser difícil acordarse el día que habíamos llegado a Río. Porque Vinicius era muy importante en la vida de Brasil.
Y así todas esas melodías quedaron marcadas en mi memoria. Y cuando las escucho revivo ese y muchos otros momentos mas, y me emociono. Porque la Bossanova es complicidad (esa que tuvieron Vinicius y Toquinho, su gran amigo y compañero), es poesía con P, es Música, trasmite dulzura, tristeza y alegría a la vez.
Entonces, cuando anoche estábamos con amigos frente a un piano que lanzaba esas melodías, mientras escuchábamos la voz de Jim cantar sus canciones, mientras todos las tarareábamos y nos movíamos con ese ritmo dulce pensé que los grandes como Vinicius nunca mueren, porque su música quedará por siempre en cualquier parte de este planeta.

Insensatez- - Vinicius de Moraes & Toquinho


Ah, insensatez que você fez
Coração mais sem cuidado
Fez chorar de dor
O seu amor
Um amor tão delicado
Ah, por que você foi fraco assim
Assim tão desalmado
Ah, meu coração, quem nunca amou
Não merece ser amado

Vai meu coração ouve a razão
Usa só sinceridade
Quem semeia vento, diz a razão
Colhe sempre tempestade
Vai, meu coração, pede perdão
Perdão apaixonado
Vai, porque quem não pede perdão
Não é nunca perdoado

Más Vinicius

2 comentarios:

Adriana dijo...

A D O R O a Vinicius! Qué bonito post!

DoriQ dijo...

BE-LLI-SI-MO tu post