miércoles, marzo 02, 2011

Símbolos de italianidad (y no solo...)

Hay cosas que yo nunca se me hubieran ocurrido,  ni a los 30, ni a los 40, y mucho menos  a los tres años apenas cumplidos...
Pero cuando el sello italiano se marca en todos lados, cómo se hace para ignorarlo?..
Por ejemplo, para mí esa cosa blanca  que se pone arriba de la pasta se llamó casi siempre queso de rallar (o quesito) y se reemplazó con la palabra parmiggiano solo después de un tiempo de pisar esta tierra tan amante de las tradiciones y las precisiones culinarias. Pero cuando vuelvo -aún incoscientemente- a mis orígenes llamo a las cosas por el nombre que tuvieron siempre, o sea, "quesito"... Y como mi idioma con la niña (toda una niña) es el idioma de mis orígenes, es muy posible que se me escape un quesito en lugar de parmiggiano. 
-Queres un poco de quesito con la pasta? le digo mientras me acerco a ella en la mesa
Todo para sentirme decir muy claramente,
-No se llama quesito mamá, es par-mi-ggia-no!
-Está bien, creo que tenés razón!

Y la respeto, porque hay que llamar a las cosas por su nombre, porque ella sabe que se llama asi y no quesito de rallar, y tiene razón. Y hasta acá vamos bien..

Pero...
Si le doy de comer un rico plato de pasta que contiene carbohidratos y hasta proteínas en la salsa y mientras lo termina con placer, me mira y mientras me sonríe me dice:
Mamá, que hay de se-gun-do?
A esa punto, fruño el entrecejo, sonrío por dentro, pienso que es terrible y me digo que necesita un poco de  educación!
Porque está bien que  la dieta mediterránera imponga un primer plato de pastas y un segundo de carne con algún contorno de verduras o ensalada. Está bien que se haya acostumbrado que en la guardería llegue el segundo una vez que terminaron el primer plato...
Pero como ni siquiera el italiano que me acompaña en la vida me pide un "segundo" plato... es justo que también la pequeña aprenda que su mamá es argentina, que creció y no tan mal con un plato a comida que estas ocurrencias itálicas de su hija la hacen mas reir que enojar, pero de pensar a dos platos: Ni hablar!!

En cambio, y para llenarme de satisfacciones,  me reconforta pidiéndome un mate (y otro y otro mas ) cuando vuelve de la guarde  desde que me di cuenta que por fin tengo una compañera fija y terminè con la larga pausa de mates de mi vida!

4 comentarios:

Cati dijo...

Que lindo!!! Ella sí que es bien italoargentina!!!

Bionda dijo...

Lo que tenemos que entender es que nuestras hijas son TANAS, no hay vuelta que darle!! T-a-n-a-s jaja

Ale Marge dijo...

Ay, no ! pensar que uno va a hacer de comer todos los días es una tarea ardua, pensar en dos platos, yo me muero!
Aca en Canadá le dicen parmesano al queso rayado y lo ponen en las pastas pero a mí me miran muy raro cuando yo le pongo queso al arroz.

Yeyu dijo...

me muero con las ocurrencias de tu nena!!! y si, se nota q pisa fuerte el italianismo.
pero al menos tenes compañera de mate! q mas se puede pedir???