martes, junio 28, 2011

Marco Gael


Nació a las 17,51 por cesárea: 3,350 kg - 50 cm.










poco prima................................

Nuestro día anterior

La mamá y el papá
El día anterior a convertirse en mamá-de-dos estaba llena de ansias, de deseos, de culpas y miedos.
Saldrá todo bien? se preguntaba mientras trataba de hacer miles de cosas para no pensar?, Pero si, porqué va a salir mal?. 
Habré hecho todo bien durante este embarazo?..
Y seguía: No será, como escuché por ahí que Maia se alejará de mi y perderé por un tiempo ese entusiasmo único que le doy desde que nació. Estará de verdad contenta por su hermanito?.
El día anterior su papá decidió quedarse en casa con ella para hacerle compañía y mantenerla tranquila, mientras el mismo trataba y demostraba (como siempre) la mayor serenidad del mundo..
La tarde anterior ellos dos se pusieron casi de acuerdo con el nombre, y digo casi porque los dos dijeron quizás, quizás, quizás...


Ella:
La mañana anterior a convertirse para siempre en una hermanita mayor  y perder el reinado de hija única la acompañé como todos los días en el último mes a la guarde y cuando su amiga Chloé la vió corrió hacia ella diciéndole contenta "esta noche venis a dormir a mi casa!!" Habíamos hablado con ella para decirle que de ese modo su mamá podía ir al hospital temprano, pero hasta ese momento la idea no parecía tan feliz.. Cuando fui a buscarla a la tarde solo quería volver a casa, armar su mochila y correr a lo de Chloé. Pero la entretuve jugando y mimandola un poquito hasta que salimos a cenar todos juntos con la familia de su amiga y al final ella subió  contenta a ese otro auto mientras yo, llena de culpas la besaba y no quería demostrarle las casi lágrimas que querían escaparse de mis ojos.. 

El:
La mañana anterior a nacer, su hermanita le dio como todos estos meses la pastillita a mamá en la boca diciendo Esto es para Tato eh!.. Después salimos a elegir el regalo para ella y encontramos algo que parecía perfecto.

Y si, este fue nuestro día menos 1!..
Ahora son las seis del día del nacimiento y quien escribe, casi a punto de ser una mamá-de-dos debe cerrar su valija y partir..

Hasta prontito...!

viernes, junio 17, 2011

Un ciclo que termina, otro que comienza..


Maia terminó su escuela (como ella la llama). En realidad terminó el primer ciclo cotidiano de su vida, ese mismo que empezó cuando tenía apenas 7 meses y que en su momento dije era El primer día del resto de su vida... Y así fue. Fueron tres años en esa misma guardería, pasando salitas, siempre con las mismas maestras que la recibieron con los brazos abiertos cuando aún no sabía ni siquiera gatear.
Hoy su "diploma" ese que escribieron esas cuatro mamás suplentes que compartieron con ella 8 horas de su vida diaria a quien debo tantas de las cosas buenas de mi hija dice que ella era la quinta maestra, la leader que recibía con un beso y sus manitas a los recién llegados, esa que trataba de mostrarles la guarde con todo el entusiasmo con el que ella la vivía.
Y yo, que con mi panza tenía un puesto privilegiado en su fiesta, cuando la vi ahí arriba, sonriente y con ese gorrito, cuando me entregó su carpeta con todas sus fotos de esos momentos no vividos conmigo de estos tres años y sus trabajitos, me puse a llorar... Un poco porque la veo crecer, un poco porque en todo este tiempo no hice mas que confirmar día a día que su guarde y sus maestras fueron un tesoro para mi y también para ella.!

Con la panza sigo esperando, un poquito mas de lo previsto. Lo que estaba planeado en principio para el 21 de junio (fecha que había elegido) pasó para el 28. Como siempre sucede me enojé porque me tocaba cambiar todo eso que había organizado, pero después pasó rápido y ahora estoy serena y tranquila esperando mientras trato de ocupar mi tiempo en miles de cosas nuevas que se me van ocurriendo (será que los nueve meses de embarazo duplican las ganas de hacer cosas?...).
Pero lo cierto es que me siento lista, con las emociones y la valija preparadas, con la casa lista para recibirlo, con la hermanita ansiosa al punto justo y el papá aún indeciso con la elección del nombre..

Y entonces, mientras lloro (de alegría y de emoción) porque Maia termina su primer ciclo, me siento llena de entusiasmo porque en pocos días comienzo uno nuevo, el ciclo de Tato..

miércoles, junio 08, 2011

Amistad, recuerdos y... zanahorias!

Doce años después a esas reuniones cotidianas que nos encontraban en algún restaurant de Córdoba, ella se acerca a la mesa de buffet, yo la sigo con la mirada y pienso: si es la misma de siempre, no puede no servirse un poco de esas zanahorias crudas. Ella gira, mira todas las cosas de la mesa del bar, se sirve un poco de aca y de allá, todo ligth y al final, tal como lo imaginaba, agrega en su plato un poco de zanahorias. Yo la miro, sonrío, y pienso: es ella, mi amiga, la misma que elegí.
Nos vimos solo una tarde, por unas poquitas horas que no me hubiera perdido por nada del mundo... Yo con mi panza, con Maia y con Massimo; ella con su Luca. Las dos con vidas completamente diferentes a esa que un día nos hizo encontrar.
Y asi las tres horas pasaron, entre un bar y el otro, entre cervezas y mojitos, zanahorias y ensalada de pasta y con la alegría de tener a esa amiga (una de esas por las cuales existe la palabra amistad) cerquita cerquita, poderle ver la sonrisa en vivo y de frente y no a través de un monitor, poderla ver cuando le hablaba a Maia de sus hijas, cuando le decía “tu mamá fue siempre así", y hasta poder abrazarla cuando nos despedimos.
No se cuando nos volveremos a ver, pero estoy segura que también la próxima vez la sentiré tan amiga como siempre y que seguirá, como hace doce, o dieciocho años comiendo zanahorias.

Y si, finalmente y casi al final me hago ver al noveno mes de embarazo!