domingo, octubre 16, 2011

Volver pequeñitos

De todos los spots que vi del Dia de la Madre, este de Garbarino es que el mas me gustó:
 Porque cuantas veces nos vemos decirles a nuestros hijos mientras los abrazamos fuertes casi hasta dejarlos sin respiro: Por Favor No crezcas mas!!. 
Porque si pudiera elegir  volvería otra vez a vivir estos tres años de Maia, y estos tres meses de Marco una y otra vez...
Y porque creo que el mejor regalo que puedo darle hoy a mi mamá después de haberla despedido entre lágrimas hace dos meses en el aeropuerto es decirle que no me es posible hacerle el regalo de aparecerme de chiquita de nuevo en la puerta de casa pero si el de llevarle esos nietos que dejó llorando para que los disfrute un poquito mas...
Asi que si no entendiste mamá.. Mi regalo del Dia de la Madre para vos es pedirte que empiezes tu cuenta regresiva porque en 33 días nos tendrás paraditos en la puerta de tu casa, a mi y a ellos dos que tanto extrañas..

Feliz Día!!

sábado, octubre 08, 2011

Heridas que no cierran

Terminamos de ver "Un Peso un dolar" y mientras el reía de las frases, de las situaciones y de toda las imágenes que muestran a la perfección la Argentina de los '90, yo buscaba pretextos para escapar y evitar la angustia que el recuerdo de esa postal me provocaba. Angustia que me dejó un sabor amargo, porque cuando me siento de frente a una pantalla para ver un film, prefiero siempre las historias que me distraen y no las que me recuerdan cosas que dejé atrás...
Y si, porque las heridas propias no cierran facilmente y por mas que este film trate de ser una comedia grotesca, creo que de grotesco tiene solo la realidad de los '90 argentinos, de la idea de primer mundo, de las privatizaciones, los retiros voluntarios,  los negocios que abrían y cerraban y las miles de familias que recomenzaron de cero con toda la energía que solo los argentinos tenemos.

Y aunque la realidad italiana no es precisamente una primavera, sino mas bien el inicio de un invierno (y no hablo solo de períodos anuales), nunca podrá provocar el frío húmedo en los huesos, ni dejará las cicatrices de las heridas vividas de (y en) tu propio país.