lunes, septiembre 24, 2012

Agosto, el mejor!


Me quedó dumiendo el post de agosto, y ahora que esta casi terminando setiembre me doy cuenta que es mejor actuar antes de que este blog se vaya al carajo por falta de atención de su propietaria!!

Agosto empezó con las despedidas.
El aeropuerto de Roma me vio llegar acompañada y llena de charlas entre Dora, mi mamá y yo  un día a las 4 de la mañana, y después dos horas me alejé solita en el auto sin ni siquiera querer encender la radio para respetar el silencio de la ausencia y el vacío que habían dejado tomando cada una direcciones diferentes.. Sentía que éramos tres puntos que partían de un centro alejándose, y pasados casi mas de dos meses tengo la misma sensación


Pasada la despedida nos quedamos tres semanas en el mar con los amigos de siempre, o los que regamos de a poquito desde hace algunos veranos. Porque los vecinos del mar son algo mas que eso, no se comparte solo la cercanía física como con los de Roma. Se comparte el tiempo libre, las actividades en común, las horas de playa y de sol, las caminatas, las salidas nocturnas, y tanta de esa vida libre de horarios y compromisos que anhelamos durante el resto del año.

Al final, y como broche de oro decidimos hacer una cosa distinta,  y saltamos de la playa al medio del mar haciendo un crucero por el Adriático.
El giro, que duraba 7 días, visitaba lugares de los que hasta ahora yo nada conocía, y si bien se conoce poco en un día de paseo por cada uno de esos ciudades, al menos queda una idea y un pantallazo que te puede hacer regresar con mas tiempo.
Me gustaron much Dubrovnik y Split en Croacia, pero sobretodo me sorprendió Kotor en Montenegro, porque navegamos por mas de dos horas en el  único fiordo del Mediterraneo para llegar, viendo paisajes increíbles.




Maia entendió poco (o quizás mucho) de la vida en crucero.. Ella quería estar solo en el mini club con los demás chicos, Marco conoció todos los rincones de la nave (excepto el de los espectáculos al que nunca fuimos), y nosotros vagamos buscando esas zonas mas tranquilas, aunque en algunos momentos fuera un trabajo dificil de lograr..!
De todos modos puedo decir que disfruté de cuando sentía las tres bocinas que indicaban la partida de la nave en cada puerto, de mirar tranquila cómo nos alejábamos o acercábamos a cada destino, de los distintos paisajes a cada atardecer, de las olas que provocaba a nave mientras navegaba, de la luna llena que alumbraba el mar...








2 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

Marce, cuánto hace que no aparecías!

Me encantó tu paseo y tu familia está cada día más linda!

Qué bronceadas las hermanas! :D

Ana O dijo...

Entiendo lo de las ausencias pero a mi me pasa al reves: la que va de visita y se va soy yo.

Que ligares divinos visitaron! Me dan ganas de ir YA!